NOSOTROS

NUESTRA HISTORIA

Coparmex nace en la Ciudad de México un 26 de septiembre de 1929 por iniciativa del industrial regiomontano Don Luis G. Sada. El nacimiento de la Confederación Patronal de la República Mexicana surge después de una convención de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio e Industria que congregó a representantes de distintas cámaras de comercio, industria, minería, agricultura y ganadería para estudiar el proyecto del entonces Presidente de la República Emilio Portes Gil sobre la reglamentación del Artículo 123 de la Constitución, el cual rige las relaciones laborales en el país y del que depende la Ley Federal del Trabajo.
En la reunión, nuestro fundador Don Luis G. Sada, propuso la creación de un sindicato patronal que se ocupara de la representación empresarial para efectos de lo dispuesto por el Artículo 123 y su reglamentación. En general, para defender los legítimos intereses de sus afiliados ante los distintos órdenes y poderes de gobierno y ante todo tipo de organizaciones. La novedad era que sería una organización independiente de afiliación voluntaria, distinta a las cámaras constituidas por disposición legal. Es decir, ajena al esquema corporativista que empezaba a conformarse por entonces.
 
Entre los argumentos que gravitaron en la consideración de la propuesta destacaban:
● La conflictividad entre el capital y el trabajo que se vivía en la posrevolución;
● La influencia de partidos e ideas socialistas y comunistas en el movimiento obrero;
● La dinámica del propio movimiento sindical.
El sector patronal necesitaba clarificar una postura y construir un frente común independiente ante todo esto, y la respuesta a ello fue el nacimiento de COPARMEX.
En las reuniones en las que se establecieron las líneas generales de lo que sería Coparmex participaron Honorato Carrasco, Francisco Doria Paz, Eugenio Garza Sada, Federico Lachica, Fernando Leal Novelo, Antonio L. Rodríguez, Joel Rocha, Virgilio Garza y Leopoldo N. Palazuelos.
 

¿POR QUÉ SOMOS UN SINDICATO PATRONAL?

El nacimiento de Coparmex surge tras la propuesta de formar un organismo de empresarios que no pudiera ser coptado por la clase política y anti-empresarial. Para tal efecto, nuestros fundadores encontraron en la figura “sindical” la forma jurídica que permitía libertad y autonomía bajo la definición: “asociación de trabajadores o patrones que se reúne para el estudio defensa y mejoramiento de sus intereses” (Cf. LFT 256)
A lo largo de los años, la figura sindical ha sido el mecanismo de defensa más importante de la independencia de los patrones para poder perseguir sus legítimos intereses y consolidar una buena relación entre ellos y con sus trabajadores.
   
Actualmente, la naturaleza sindical nos permite mantener un trabajo activo y representativo en tres frentes clave: el estudio de las condiciones en las que operan los empresarios; el mejoramiento de las "condiciones para la prosperidad de todos los mexicanos"; y la defensa de nuestros legítimos intereses como ciudadanos.
En Coparmex estamos convencidos que la única manera de lograr un Estado democrático y un desarrollo competitivo es generando y consolidando instituciones fuertes.
Por ello, a lo largo de nuestra historia hemos impulsado desde el sector privado en colaboración con el sector público y en alianza con organismos de la sociedad civil, el fortalecimiento del entramado institucional del país, así como la creación de instituciones públicas que favorezcan el desarrollo y la competitividad de México.
 

HISTORIA EN QUERÉTARO

Gracias al impulso y visión de los empresarios Ramón H. Eberstsdt y Manuel Urquiza, en 1982 la Confederación Patronal de la República Mexicana abrió su centro empresarial en la ciudad de Querétaro, con el objetivo de reunir a los empresarios queretanos más importantes y brindarles representatividad ante los entes gubernamentales.
Actualmente, el CE de Querétaro se ha consolidado como un organismo vital para la vida empresarial del estado que ha contribuido fuertemente a su crecimiento y desarrollo impulsando iniciativas para el bien común.